Necesitábamos ayuda para que algunos inquilinos abandonaran la propiedad una vez que expirara su contrato de arrendamiento. Tuvimos varios problemas con estos inquilinos y vecinos quejas de posible violencia doméstica y otros ruidos fuertes y perjudiciales. Les mostramos mucha paciencia, pero al final no pudimos arriesgarnos a perder a otros residentes que amenazaron con irse. Cuando enviamos la carta notificándoles que no renovaríamos su contrato de arrendamiento, todo fue cordial al principio, aunque sospechamos que las tensiones aumentaron dentro de la casa. En algún momento, el inquilino de la pareja amenazó con que no se iría al final del contrato de arrendamiento y amenazó con demandas judiciales contra nosotros por discriminación. Contratamos a JoAnne para que nos ayude a mediar en la situación, ya que quedó claro que ya no podíamos manejarlo nosotros mismos. Sus cartas y su plan de aproximación fueron muy directos y efectivos y ella fue muy clara con lo que puede o no suceder a medida que avanzamos y qué rutas alternativas podríamos tomar. Al final, nos complace decir que los inquilinos se fueron al final de su contrato de arrendamiento y pagaron el alquiler más una factura de daños menores.

